Martín Brok

Las DANA (gotas frías) y los Seguros.

Las fuertes lluvias en un corto período de tiempo, junto con la escasa protección de arroyos,  y riberas, han provocado frecuentes inundaciones en tierras bajas y garajes. La infraestructura también se ha visto afectada a lo largo de la historia. Los puentes y las carreteras han sufrido grandes daños sin ser destruidos por el poder del agua y los escombros.

En septiembre del año pasado, entre el 11 y el 15 de septiembre, se vieron afectadas la Región de Murcia, la Comunidad Valenciana, Baleares, Andalucía y Castilla-La Mancha, y algunas zonas de la Comunidad de Madrid. DANA tiene el impacto más grave, provocando pérdidas millonarias. Según estimaciones del sector asegurador, más de 425 millones de euros. Sin embargo, esa cifra solo considera los daños sufragados por el seguro.

 

¿De qué se hace cargo el seguro?

El seguro compensa las pérdidas ocasionadas por la tormenta en base a la póliza de seguro firmada por el cliente. Los activos más afectados son los vehículos, las explotaciones agrícolas y ganaderas, los seguros de hogar, los seguros de comunidad vecina, los seguros comerciales y de empresas y los seguros suscritos por la administración pública para la protección del mobiliario urbano. Otro tipo de seguro que también es necesario es el de accidentes personales y de vida, por si acaso sufriéramos un accidente mortal.

Al contratar nuestro seguro, debemos asesorarnos. Los mediadores, agentes o corredores de seguros son profesionales que se aseguran de que nuestras pólizas de seguros reflejen los riesgos y el valor de nuestros activos. Un problema común es el infraseguro. Es decir, para encontrar el mejor precio contratamos una póliza de seguro que en realidad no cubría el valor real del asegurado o incluía cláusulas de exclusión.

El mediador se asegurará de que esto no suceda, de lo contrario la empresa se limitará al alcance de la póliza de seguro al momento de pagar la reclamación.

¿Qué debemos hacer en caso de resultar afectados?

Ponte en contacto con nuestra empresa o mediador de seguros para que evalúen la pérdida lo antes posible. Es importante que tratemos de documentar el daño con fotos y videos (si es posible). Este tipo de documento simplifica el trabajo de los peritos cuando se acumulan siniestros en un mismo campo.

La industria aseguradora española tiene una especial necesidad de afrontar el impacto económico de estos siniestros recurrentes y costosos, conocidos como Unión de Compensación de Seguros (CCS).

Las instituciones financiadas con un determinado porcentaje de las primas pagadas por el asegurado, teniendo en cuenta los riesgos especiales, es el consorcio, no el asegurador, el responsable de pagar la indemnización. La CCS es un elemento de estabilidad en la industria de seguros, pero no significa que el comportamiento del asegurado haya cambiado. Su referencia al informar un reclamo sigue siendo su mediador de seguros y la empresa con la que asume el riesgo de seguro.

Cabe recordar que, si nuestro territorio es declarado zona de desastre, o si el gobierno aprueba algún tipo de ayuda o compensación, el pago que podamos recibir del seguro no es incompatible con otras posibles compensaciones.

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